uario emblemático de Pensión 65, falleció en Huánuco tras una vida marcada por resiliencia y superación.
El Perú despide a uno de sus ciudadanos más emblemáticos. Marcelino Abad Tolentino, conocido como ‘Mashico’, falleció a los 125 años en la región Huánuco, a pocos días de cumplir 126. Su historia, marcada por la resiliencia y la longevidad, lo convirtió en el usuario más longevo del programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis).
Considerado el hombre más longevo del país y posiblemente del mundo, su caso captó la atención internacional, aunque nunca obtuvo el reconocimiento oficial de Guinness World Records debido a la falta de validación documental completa.
El deceso se produjo en una casa hogar donde residía bajo el cuidado del Estado peruano, luego de haber sido incorporado al programa social Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). De acuerdo con testimonios recogidos por ese programa, en sus últimos días se le notaba más cansado, aunque mantenía su carácter afable, siempre dispuesto a sonreír y compartir con quienes lo acompañaban.
La historia de ‘Mashico’ es también una historia de abandono y resiliencia. Nació en 1900 en una zona rural de Huánuco y quedó huérfano a temprana edad. Vivió gran parte de su vida en condiciones de extrema pobreza, sin acceso a servicios básicos ni documentos formales durante décadas. Nunca formó una familia y pasó años en situación de vulnerabilidad, hasta que fue identificado durante la pandemia de COVID-19 por autoridades locales, que gestionaron su incorporación a los programas de asistencia del Estado.
Desde entonces, recibió alimentación, cuidados médicos y un espacio digno donde vivir. Su caso se volvió emblemático no solo por su edad, sino por evidenciar la situación de muchos adultos mayores en el país que permanecen invisibles para el sistema. En ese contexto, su historia fue difundida ampliamente y generó interés incluso fuera del Perú.


Don Marcelino Abad cumplió 125 años
Hace dos años, el Estado peruano inició el proceso para postularlo al Récord Guinness como el hombre más longevo del mundo vivo. Sin embargo, el trámite no se concretó. Según explicaron representantes del programa Pensión 65, la propuesta no avanzó debido a los tiempos y a la complejidad del proceso de validación internacional, que exige documentación continua desde el nacimiento.
A nivel global, el último hombre reconocido oficialmente como el más longevo fue Juan Vicente Pérez Mora, quien falleció en abril de 2024 a los 114 años. Actualmente, el título de hombre más viejo vivo validado lo ostenta el brasileño João Marinho Neto, con más de 112 años, según registros verificados internacionalmente. La diferencia entre estos casos y el de “Mashico” radica en la existencia de documentación completa que respalde cada etapa de la vida, requisito indispensable para el reconocimiento oficial.
A pesar de ello, en el Perú, Marcelino Abad Tolentino fue considerado un símbolo de longevidad excepcional. Su Documento Nacional de Identidad consignaba el año 1900 como fecha de nacimiento, lo que lo situaba muy por encima de cualquier récord validado en la historia reciente. De haberse completado el proceso de verificación, habría superado ampliamente las marcas conocidas.
Más allá de los récords, su legado queda como testimonio de una vida marcada por la adversidad, pero también por la resistencia. Desde el anonimato en una zona rural hasta convertirse en una figura conocida a nivel nacional, “Mashico” vivió más de un siglo atravesando profundas transformaciones sociales, económicas y tecnológicas.

Hoy es su sepelio
Para hoy a las 2:00 de la tarde está programado el sepelio del hombre más longevo del Perú, Marcelino Abad Tolentino de 125 años, quien la tarde del 30 de marzo falleció en la casa de reposo «Los abuelitos» en Cochachinche, distrito de Huacar en la provincia de Ambo.
Ayer, por disposición del Ministerio Público los restos de don ‘Mashico’ fueron sometidos a necropsia en la morgue de Ambo, dónde el médico legista determinó que el deceso ocurrió por una insuficiencia respiratoria provocada por la fibrosis pulmonar que sufría.
En el 2022, don ‘Mashico’ llegó a la casa de reposo, dónde en la actualidad hay otros 30 ancianitos que están al cuidado del personal, entre ellos Ruth, quien recuerda con nostalgia a Marcelino.
«Desde que llegó vestía su camisa manga larga, su chaleco, pantalón de tela y sus llanquis, era su vestimenta favorita y así va ser sepultado», dijo la encargada de la casa de reposo ‘Mis Abuelitos’.
