• Cambios impulsados por el ministro Juan Carlos Velasco habrían generado crisis en hospitales clave como Casimiro Ulloa, Sergio Bernales y Cayetano Heredia.
• Denuncian presunta injerencia de operadores vinculados al exviceministro Sergio Castillo en áreas críticas como logística y administración.
El sector Salud atraviesa una grave crisis marcada por el desabastecimiento de medicinas, insumos básicos y alimentos en diversos hospitales del país, situación que coincidiría con una serie de cuestionadas designaciones realizadas durante la gestión del actual ministro Juan Carlos Velasco. A menos de seis meses del cambio de gobierno, los constantes reemplazos de directores generales han terminado por paralizar procesos de adquisición, bajo el argumento de “revisiones administrativas”, afectando directamente la atención a los pacientes.
Uno de los casos más críticos se registra en el Hospital de Emergencia Casimiro Ulloa, donde fue designado nuevamente el médico Raúl Hinostroza Castillo, quien ya arrastraba antecedentes de deficiencias en gestión, incluyendo falta de medicamentos e infraestructura deteriorada. A esto se suma la presencia de funcionarios controvertidos en áreas clave, como el administrador Arnaldo Martín Tito Paucar y operadores vinculados al entorno del exviceministro Sergio Castillo, generando serias dudas sobre la transparencia en la gestión.
Situación similar se vive en el Hospital Nacional Sergio Bernales, donde el médico Luis Alberto Padilla Gandolias fue designado sin cumplir con el perfil requerido ni un proceso regular de evaluación. El centro hospitalario enfrenta una severa crisis presupuestal y desabastecimiento, mientras que el área de logística estaría bajo control de funcionarios cuestionados, lo que agrava la paralización de compras y el deterioro del servicio.
El caso del Hospital Cayetano Heredia no es menos preocupante. La designación del médico Luis Hospinal Moori también ha sido cuestionada por no cumplir con los requisitos mínimos, sumado a la incorporación de funcionarios vinculados a gestiones anteriores bajo investigación. Según denuncias, la paralización de procesos de selección buscaría justificar declaratorias de emergencia para habilitar compras directas, lo que abriría la puerta a posibles irregularidades.
En medio de este panorama, surgen interrogantes sobre la influencia de redes de poder dentro del sector Salud y el rol de personajes vinculados a anteriores gestiones. Mientras tanto, la Contraloría ya tendría conocimiento de estos hechos, que podrían derivar en investigaciones por presuntas irregularidades en las designaciones y manejo de recursos públicos. La crisis no solo revela desorden administrativo, sino un sistema que pone en riesgo la vida de miles de peruanos.