El cuerpo de Alonso Gonzales Mendoza, conocido artísticamente como Pompinchú, fue llevado a la Alameda Chabuca Granda y Parque Universitario donde tantas veces hizo reír a su público, ahora asistieron para dar el último adiós al recordado cómico ambulante, quien falleció el 1 de mayo a los 55 años
El cuerpo de Alonso Gonzales Mendoza, conocido artísticamente como Pompinchú, fue sepultado en el cementerio Los Sauces del distrito de San Juan de Lurigancho. Familiares, amigos y seguidores se congregaron para dar el último adiós al recordado cómico ambulante, quien falleció el 1 de mayo a los 55 años. Un numeroso grupo acompañó el féretro hasta su última morada, en una jornada marcada por muestras de cariño y respeto.
En el trayecto hacia el cementerio, los restos de Pompinchú hicieron una parada especial en el Parque Universitario y en la Alameda Chabuca Granda. Estos lugares fueron testigos de su talento y de las jornadas en las que llevó alegría a transeúntes y espectadores, consolidando su figura como una de las más representativas del humor popular peruano.
El sepelio reunió a figuras del ambiente cómico, entre ellas El Chino Risas, Jofre Vázquez y el Mostrito de la Risa. Todos expresaron su admiración y afecto por quien, durante décadas, supo ganarse el corazón del público. “Siempre me molestaba que yo era del otro equipo”, recordó El Chino Risas en declaraciones para 24 Horas, subrayando el carácter jocoso y el sentido de camaradería que caracterizaba a su colega.
La familia de Pompinchú estuvo acompañada por decenas de seguidores que acudieron al cementerio para rendir homenaje al artista. Algunos llevaron flores y fotografías, mientras que otros compartieron anécdotas y mensajes de gratitud por la alegría que el comediante supo transmitir a lo largo de su carrera.
¿De qué murió Pompinchú?
El viernes 1 de mayo, Alonso Gonzales Mendoza falleció en el Hospital Santa Rosa de Pueblo Libre. Su hermano, Raymundo Mendoza, confirmó la noticia en conversación con Latina Noticias y explicó que la causa del deceso fue una fibrosis pulmonar desarrollada tras una cirugía de cadera.
El humorista, de 55 años, permaneció hospitalizado durante varios días. El cuadro se complicó rápidamente después de la intervención quirúrgica. Ray Gonzales, hermano del artista, relató que el estado de salud de Alonso se deterioró poco antes de recibir el alta. “Iba a salir de alta y comenzó a sufrir una tos, que terminó en una fibrosis pulmonar”, describió.
La fibrosis pulmonar afectó gravemente la capacidad respiratoria del artista, lo que obligó a su ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Allí, los médicos decidieron intubarlo para asistirlo en la respiración, aunque las complicaciones se agravaron en cuestión de días.
Durante su internación, Pompinchú mantuvo el contacto con sus seguidores por medio de videos publicados en redes sociales. En esas grabaciones, el intérprete mostró que conservaba intacto su sentido del humor, pese a las dificultades de salud. El gesto fue recibido con muestras de aliento y mensajes de apoyo por parte del público, que reconoció la valentía del artista frente a la adversidad.
Pompinchú deja una huella profunda en el ambiente artístico peruano, especialmente en el circuito de los cómicos ambulantes. Su trayectoria, marcada por la perseverancia y el carisma, lo convirtió en un referente del humor callejero, inspirando a nuevas generaciones de artistas populares.
El legado de Pompinchú, forjado en plazas y avenidas, perdura en la memoria de quienes lo conocieron y disfrutaron de su arte. La despedida multitudinaria y las palabras de sus colegas dan cuenta del reconocimiento y el afecto que supo cosechar a lo largo de su vida.