Una institución que necesita cuadros técnicos especializados incorpora personal que poco puede aportar
Por: Unidad de Investigación
Si el que una de las llamadas visitadoras del ex presidente (e) José Jerí ingrese como asesora de la alta dirección en el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) con un sueldo de S/ 17 000 sea un escándalo, más dramático será saber que esta fue una práctica regular en las últimas gestiones de esta institución. LAÚLTIMA, accedió a documentación que demuestra que los favores a damas jóvenes, con buenos sueldos, en detrimento de la capacidad profesional, ha sido una constante.
La cuestionada asesora Hilda Denisse Zapata Juárez, finalmente fue cesada el día 13, la situación no cambia mucho. La historia comienza cuando, el 19 de julio de 2026, un colaborador de este diario, solicitó por transparencia, información de diversos contratos por locación de servicios. Un día después una persona que se identificó como trabajador de OEFA fue a su domicilio para preguntar el porqué de esa solicitud, para que quería esa información. Ese supuesto trabajador, que se identificó como Juan Cruz, al no encontrar a nuestro investigador, insistió durante dos días con llamadas telefónicas exigiendo saber para qué requeríamos la información.
Inexplicablemente, como para presionar o justificar algún hallazgo, OEFA publica un comunicado donde advierte, que personas inescrupulosas están suplantando identidades para pedir información por transparencia. ¿? ¿A qué política comunicacional obedeció este comunicado, para defender a quien, para evitar que?
La respuesta del porqué de este acto irregular llegó con la información que estaban obligados a entregar en virtud de la ley N° 27806, de acceso a la información pública. A la señorita Linda Ruby Sunción Manrique egresada de la carrera de turismo, que en su CV acredita haber trabajo en casinos, no solo le convalidaron esa experiencia, como de atención especializada al ciudadano, sino que le asignaron un sueldo de S/ 8 000. A su lado abogados con maestrías y especializaciones, ganan la mitad y cumplen más funciones. ¿Cómo es eso posible?.



El papel del jefe de comunicaciones
En el famoso TDR, obligatorio en contrataciones en la gestión pública, su jefe inmediato el periodista Miguel Infantes Calero, acomodó, los requisitos de un puesto que necesitaba de un abogado, para dar oportunidad a titulados en comunicación, marketing y muy oportunamente consigno turismo. Es decir, se saltaron todas las exigencias para favorecer a la agraciada y empática Linda Sunción. ¿Quién le permitió, o por orden de quien, el jefe de la Oficina de Relaciones Institucionales y Atención a la Ciudadanía se tomó esa libertad, violatoria a la exigencia técnica de la institución?
Pero hay un hecho más grave aún; entre los documentos que la señorita adjunto en su CV, se consigna un certificado de un diplomado en Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública que habría seguido del 03 de octubre al 20 de diciembre del 2025. Es decir, días antes de ser contratada.
El mismo periodista que realizó esta investigación, se comunicó con la institución que brinda este diplomado y obtuvo el mismo certificado, con la misma fecha, por S/ 100.00 y sin haber recibido una sola clase. ¿Se necesita más pruebas para por lo menos dudar de lo irregular de esa contratación?
En los predios de OEFA, se preguntan si la nueva gestión revisara estos temas, si será capaz de reordenar la casa. Pues tiene la obligación, el sacar a la llamada visitadora, de la cual no se tenía mayores antecedentes profesionales, hace crecer la expectativa.