El Ministerio de Educación (Minedu), en coordinación con el Ministerio de Salud (Minsa), ha intensificado las acciones de prevención y control ante la presencia del virus Coxsackie –que afecta manos, pies y boca– en diversos colegios de Lima y el interior del país, explicaron que la transmisión de este virus “ocurre con mayor frecuencia en nidos, guarderías y centros de educación inicial” debido al contacto cercano entre niños.
El Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Educación (Minedu) se pronunciaron sobre el actual brote del virus Coxsackie, que afecta las manos, los pies y la boca de menores de hasta 10 años. De acuerdo con el conteo de las autoridades, se ha registrado alrededor de 300 casos a nivel nacional, lo que representa un aumento respecto de 2025 en el mismo lapso. Bajo este panorama, las autoridades presentaron el plan de contingencia para evitar más contagios.
El director regional de Educación de Lima Metropolitana, Marcos Tupayachi, y el director del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa, César Munayco, explicaron que la transmisión de este virus “ocurre con mayor frecuencia en nidos, guarderías y centros de educación inicial” debido al contacto cercano entre niños.
Los síntomas de esta enfermedad son fiebre, malestar general, llagas en la boca y erupciones en manos y pies. “Frente a ello, las autoridades recomiendan que los menores diagnosticados permanezcan en casa para evitar la propagación en los colegios”, detalló el Minedu, en una nota de prensa.
Tupayachi indicó que no se ha previsto cierres de colegios, sino el aislamiento focalizado en las aulas donde se detecten casos. Precisó que existe un trabajo articulado permanente con el sector Salud para determinar la gravedad y el alcance de los casos.
El funcionario informó que hasta la fecha se han presentado 23 casos en Lima Metropolitana y explicó que este virus tiene un comportamiento estacional, con mayor presencia entre marzo y junio.
“Lo importante es volver a medidas de prevención como el lavado de manos y convertirla otra vez en una tarea masiva en nuestras escuelas. Hemos dado instrucciones para que se desarrolle una campaña general en las instituciones educativas para retomar esta sencilla práctica”, indicó.
Descripción de la enfermedad
El virus Coxsackie, principal agente causante de la enfermedad de mano, pie y boca, afecta principalmente a niños menores de 10 años, aunque también se han presentado casos en adultos.
El Ministerio de Salud recomienda lavado frecuente de manos, desinfección de juguetes y evitar compartir objetos para prevenir el contagio del virus Coxsackie en colegios. (Saman Sukjit/Dreamstime)
El periodo de incubación oscila entre tres y seis días y los primeros síntomas suelen confundirse con un resfriado común. Entre las señales iniciales se encuentran fiebre moderada o alta, dolor de cabeza, dolor de garganta, malestar general, pérdida de apetito e irritabilidad en los menores.
Días después de la aparición de la fiebre, surgen lesiones dolorosas dentro de la boca y erupciones en las palmas de las manos y plantas de los pies. En ocasiones, se detectan lesiones similares en glúteos o piernas. Estas manifestaciones pueden dificultar la ingesta de líquidos y aumentar el riesgo de deshidratación, lo que obliga a un monitoreo constante de los pacientes.
Recomendaciones y medidas
El Ministerio de Salud (Minsa) remarcó que no existe una vacuna específica contra el virus Coxsackie, por lo que la prevención resulta clave para frenar su transmisión. Las autoridades sanitarias recomendaron a padres, docentes y cuidadores:
- Realizar lavado frecuente de manos con agua y jabón.
- Desinfectar juguetes y superficies de uso común.
- No compartir cubiertos, vasos ni alimentos.
- Cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar.
- Mantener en casa a los niños con síntomas de fiebre, ampollas o lesiones cutáneas hasta su recuperación.
La transmisión del virus Coxsackie ocurre por contacto directo con secreciones o por objetos contaminados, lo que incrementa el riesgo en ambientes escolares y familiares.
La transmisión del virus ocurre por contacto directo con secreciones respiratorias, saliva, heces o fluidos provenientes de las ampollas, así como por objetos contaminados como juguetes y mesas. Detectar los síntomas a tiempo y aislar temporalmente al niño puede cortar la cadena de contagios, especialmente en espacios donde conviven varios menores.