El británico Tim Atkin, considerado a nivel mundial «El Maestro del Vino», quien ha catado durante 35 años los mejores vinos del mundo, ha dado su veredicto:
«El vino tinto Wayocari, del Perú, más precisamente del valle del Urubamba en Cusco, es un vino serio y joven, de estructura refinada, con aromas de salvia y menta y sabores a ciruela y cereza negra». Le ha otorgado 95 puntos, calificación que lo ubica entre los mejores del mundo. Según Atkin, algunos vinos franceses ni siquiera superan ese puntaje.
Esto debería llenarnos de orgullo como peruanos: viticultores cusqueños han logrado un vino orgánico de tan alta calidad. Y en su elaboración trabajan, en su mayoría, mujeres recolectoras con manos delicadas para tratar la uva con cuidado.
Atkin no solo es Master of Wine, también es un galardonado escritor y juez de competencias internacionales. En su cata no solo valora la calidad organoléptica del vino, sino también su terruño, su viticultura y su elaboración.