Rosita, la estudiante que convirtió el quechua de su familia en inspiración para escribir

Por dos años consecutivos, ganó el Premio Nacional José María Arguedas en la categoría narrativa oral en lengua originaria

Las inscripciones para la etapa UGEL del concurso del Minedu culminan el 8 de julio

Aunque nació y creció en Lima, Rosa Isabel Muñiz Orellana, de 12 años, lleva consigo una herencia que aprendió escuchando a sus abuelos y a su madre: el quechua ayacuchano. Desde su hogar en San Borja, la estudiante de primero de secundaria ha encontrado en esta lengua originaria una forma de compartir y mantener viva las raíces de su familia.

Motivada por su docente y por las historias que escuchó desde pequeña, participó en el Premio Nacional de Narrativa y Ensayo José María Arguedas, concurso del Ministerio de Educación que, desde el 2008, promueve la creación literaria y la valoración de la diversidad cultural y lingüística del país.

La lectura de las obras del tayta Arguedas la llevó a mirar con más curiosidad su propia historia familiar y a descubrir que los saberes heredados también podían convertirse en una fuente de inspiración para crear sus propias narraciones.

Todo empezó cuando su profesora de Comunicación del colegio Romeo Luna Victoria, Carolina Caballero Sáenz, preguntó en clase: “¿Quién habla alguna lengua originaria?”. Rosita levantó la mano y respondió con orgullo: “¡Yo hablo quechua, mis abuelos me enseñaron!”. Sin saberlo, aquella respuesta marcaría el inicio de una experiencia que le abriría nuevas oportunidades.

Así nacieron dos historias que la llevaron, en dos oportunidades, a la etapa final del concurso, realizada en Andahuaylas, tierra natal de Arguedas. En 2025, obtuvo, por segundo año consecutivo, el primer lugar en la categoría Narrativa Oral en Lengua Originaria representando a la región Lima.

Hoy, para ella, el quechua es mucho más que una lengua: es parte de su origen y de su identidad. “El quechua me abrió muchas puertas. Gracias al concurso, conocí a varios amigos de otras regiones y participé en un documental sobre los quechuahablantes en Lima. Me siento orgullosa de ser peruana”, cuenta.

La experiencia también transformó a su familia. Con el propósito de acompañar a Rosita en este camino, su madre decidió continuar fortaleciendo su aprendizaje del quechua y hoy está próxima a graduarse como intérprete.

En los últimos meses, su hogar se ha convertido en un espacio de acogida para estudiantes de Alemania y Estados Unidos que llegan al país para aprender esta lengua.

Historias como la de Rosita reflejan el espíritu del Premio Nacional de Narrativa y Ensayo José María Arguedas, cuyo objetivo es estimular la creación literaria y el pensamiento crítico inspirados en la obra del escritor peruano, promoviendo la diversidad cultural y lingüística. Es un evento inspirado en el legado del escritor y antropólogo andahuaylino que hizo del Perú de todas las sangres el centro de su obra.

A través de este concurso, que en su última edición reunió durante la etapa Institución Educativa a más de 832 000 participantes de todas las regiones, estudiantes de Educación Básica Regular y Educación Básica Alternativa pueden participar con cuentos, ensayos y fábulas en castellano o en la lengua originaria que dominan, así como en la categoría Narrativa Oral en Lengua Originaria.

Las inscripciones para la etapa UGEL culminan el próximo 8 de julio. Los participantes pueden presentar cuentos, ensayos o narraciones orales inspiradas en las obras de Arguedas, sus experiencias, cultura y entorno, en castellano o lengua originaria.

Para más información sobre las bases y categorías, los interesados pueden ingresar a www.gob.pe/premiojma o escribir al correo concursos.jma@minedu.gob.pe.

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