El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique partió a la eternidad a los 87 años. Es considerado uno de las figuras más celebres de la literatura contemporánea en lengua española.
Considerado una de las figuras más reconocidos de la literatura contemporánea en lengua española, Alfredo Bryce Echenique falleció hoy a los 87 años.
La noticia se conoció hace pocos minutos y fue Álvaro Vargas Llosa quien mostró su pesar a través de su red social X.
«Comparto con ustedes mi enorme pesar por el fallecimiento de Alfredo Bryce Echenique, uno de los grandes escritores peruanos y de la lengua española de las últimas décadas. A sus lectores, a sus parientes, mi más sentido pésame. Su obra lo sobrevivirá, sin duda alguna».
Tiempo atrás, el escritor Alonso Cueto compartió en su cuenta de Facebook una fotografía que parece de un tiempo lejano: la componen Abelardo Sánchez León, Fernando Ampuero, Armando Benítez, riendo y abrazados, celebrando juntos el cumpleaños 81 de Alfredo Bryce Echenique. Es una de las últimas imagenes públicas del autor de “Un mundo para Julius”, quien falleció este miércoles 10 de marzo a los 87 años. Cueto contó que ese día Bryce “estuvo muy locuaz” y que recordó entre risas el día que el presidente Juan Velasco Alvarado, en son de broma, le dijo: “Con tus historias has destruido a la clase alta de Lima”. “Nos reímos y la pasamos muy bien, disfrutando. Para Alfredo la amistad es una religión”, comentó Cueto.
Habían pasado pocos meses desde que Alfredo Bryce había anunciado su retiro de la literatura con la publicación de “Permiso para retirarme”, su tercer volumen de antimemorias. En una de las últimas entrevistas que tuvo con El Comercio, en febrero del 2020, contó que su alejamiento se debía a una decisión estrictamente personal. Entre otros temas, además, se refirió a la crisis política que ya atravesaba el país. “Realmente es curioso y es increíble que los presidentes peruanos, todos los presidentes de los últimos años, estén de alguna forma en el candelero. Son todos, uno tras otro, y la verdad es deplorable que se haya llegado a esos extremos”, sostuvo en esa oportunidad.
Más allá de sus antimemorias, el periodista Mariano Olivera publicó en el 2010 el libro de no ficción “Bryce antes de Julius” (Estruendomudo) donde comparte datos importantes de su bibliografía, los nombres que marcaron su vida y sucesos jamás contados. Para esta publicación contrastó el testimonio del escritor peruano con más de treinta fuentes vinculadas a él, entre familiares, amigos y compañeros de estudios que, en muchos casos, hablaron por primera vez.
Uno de los capítulos más entrañables del libro es el que le dedica a Margarita Revilla, su primera esposa, a quien Bryce conoció durante su etapa de estudiante universitario en San Marcos. “Era una mujer muy alta de cuello larguísimo y estudiante de la universidad Católica, con quien acabaría casándose y divorciándose en París, en 1967 y 1970, respectivamente”, se lee en la publicación.
Olivera cuenta que la primera vez que Bryce vio a Maggie, como cariñosamente la llamaba, fue en la Feria del Pacífico, donde era promotora en un stand de automóviles franceses. Su timidez le impidió hablarle aquella vez, pero persuadió a uno de los fotógrafos que se encontraban en el lugar para que discretamente le tomara una foto. Con la imagen en mano anduvo preguntándole a media ciudad si conocía a la mujer que allí aparecía. Varios meses después, un excompañero de Bryce del colegio San Pablo, con quien se encontró en la plaza San Martín, le dijo que sabía quién era la chica de la fotografía.
Alfredo Bryce no lo dudó y en ese momento decidió ir en busca de la mujer que, a esas alturas, ya le había robado el corazón. Emprendió una larga caminata hacia San Miguel, donde vivía Maggie. Al llegar a su destino, cuando la tuvo al frente, soltó lo primero que se le ocurrió: “Vengo desde la Plaza San Martín, caminando, y desde hace miles de años que te busco”. A la joven estudiante de la Católica le hizo gracia la escena y, al poco tiempo, comenzaron a salir como enamorados. Tulio Loza, amigo de carpeta de Bryce, ha contado que más de una vez acompañó al escritor peruano a casa de la familia Revilla, que entonces eran propietarios de los vinos Santa Marta.
Los últimos años de la carrera Alfredo Bryce la pasó entre las aulas de San Marcos y yendo y viniendo de su casa en San Isidro a la casa de Margarita Revilla. Cuando ingresó a La Sorbona para estudiar Literatura francesa clásica, ambos se mudaron a París. Allí se casaron y como la vida no siempre es una ilusión, al cabo de tres años se separaron.
LAMENTAN PARTIDA
De otro lado, La Casa de la Literatura Peruana también se pronunció ante la partida del hombre de letras. «Lamentamos profundamente la partida del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, una de las voces más representativas de la literatura peruana contemporánea. Su obra, que abarca novela, cuento, ensayo y memorias, dejó una huella significativa en varias generaciones de lectores», señaló también en la red social X.
Bryce fue un escritor proveniente de la aristocrática sociedad limeña. Cursó estudios universitarios de Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Vivió y estudió posteriormente en Europa, donde realizó estudios en la Universidad de la Sorbona en Francia. Justamente ahí también ejerció la docencia.
Reconocido por su vasta obra, fue su primera novela, Un mundo para Julius (1970), la que llegó a ser considerada una de las obras fundamentales de la narrativa latinoamericana del siglo XX.
Entre su trabajo literario se cuentan como los más resaltantes títulos como La vida exagerada de Martín Romaña, El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz y No me esperen en abril.
Bryce recibió en vida innumerables reconocimientos siendo uno de los más importante en el 2012 cuando se alzó con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, uno de los reconocimientos literarios más importantes del mundo hispano.