Padre de familia convirtió una pérdida irreparable en la motivación para retomar sus estudios
Su historia muestra que la educación puede convertirse en una segunda oportunidad para reconstruir la vida
A los 46 años, Biondi Apolinario Alva tomó una decisión que transformó el rumbo de su vida: volver a estudiar para terminar la secundaria, una meta que había quedado inconclusa desde su juventud.
El impulso para hacerlo nació en medio de uno de los momentos más dolorosos de su vida. En 2023 perdió a su hijo Yoh Neo, de 17 años, quien soñaba con ingresar a la universidad y convertirse en profesional. Luego de esa pérdida, Biondi decidió honrar su memoria retomando el camino académico que ambos anhelaban recorrer.
Con ese propósito, en 2024 se matriculó en el Centro de Educación Básica Alternativa (CEBA) Fe y Alegría N° 7 del Ministerio de Educación. Residente en Comas y trabajador en Villa El Salvador, debía recorrer cerca de 100 kilómetros diarios mientras conciliaba sus responsabilidades laborales, familiares y académicas.
La rutina implicaba jornadas extensas, cansancio acumulado y poco tiempo de descanso. Sin embargo, decidió mantenerse firme y seguir sus estudios en el CEBA ubicado en Comas.
“Había días en los que llegaba agotado, pero recordaba por qué había empezado”, relata el padre de familia, quien culminó satisfactoriamente la secundaria en el 2025.
Ahora, Biondi se ha propuesto prepararse en una academia preuniversitaria con el objetivo de postular a la Universidad Nacional de Ingeniería.
Su historia se alinea con el mensaje que viene promoviendo el ministro de Educación, Jorge Marticorena, quien recientemente destacó la importancia de que la educación genere oportunidades reales para todos los ciudadanos.
“El caso de Biondi representa la educación como herramienta de superación, movilidad social y reconstrucción personal. Su historia demuestra que la educación no tiene edad y que, incluso en los momentos más difíciles, siempre es posible empezar de nuevo”, destacó el titular del Minedu.
El testimonio de Biondi también pone en evidencia la realidad de miles de adultos peruanos que, por razones económicas, familiares o laborales, interrumpieron sus estudios y hoy buscan una segunda oportunidad para culminarlos.
Mientras se prepara para el siguiente desafío académico, el hombre que perdió al segundo de sus tres hijos mantiene intacta la motivación que lo impulsó desde el primer día: convertir el dolor en propósito.
El CEBA es una modalidad de la educación básica que ofrece el Minedu y es equivalente a la Educación Básica Regular (tiene los mismos objetivos y calidad), dirigida a personas de 14 años a más, que no accedieron o no culminaron su primaria o secundaria, y que buscan concluir sus estudios sin dejar de trabajar.
Entre la población demandante tenemos: comerciantes, artesanos, adultos mayores, pobladores de comunidades originarias, personas con discapacidad, pescadores artesanales, extranjeros, jóvenes del servicio militar voluntario, trabajadoras del hogar, personas víctimas de violencia y las privadas de su libertad.