El candidato presidencial lanzó duras críticas al Congreso, cuestionó el modelo económico y puso sobre la mesa el debate sobre exclusión social, representación democrática y abandono estatal en uno de los mensajes más confrontacionales de su actividad política.
En una intervención cargada de simbolismo, crítica social y confrontación política, Roberto Sánchez remeció el debate nacional con un encendido discurso en Huaura, donde cuestionó al Congreso, criticó el modelo económico vigente y denunció la exclusión histórica de los sectores más pobres del país.
Desde la histórica plaza de Huaura, el dirigente político centró su mensaje en la situación de las comunidades quechuas, pueblos amazónicos, agricultores, trabajadores y familias de las zonas rurales, asegurando que siguen siendo relegados por el Estado y tratados como ciudadanos de segunda categoría.
Durante su intervención, Sánchez lanzó duros cuestionamientos al sistema económico, señalando que el crecimiento del país no ha significado mejoras reales para millones de peruanos que aún enfrentan carencias en servicios básicos como agua potable, saneamiento, salud, educación y acceso a oportunidades productivas.

Asimismo, criticó la estructura política actual, afirmando que existe una profunda desconexión entre el poder central y los sectores populares del interior del país. Su discurso apuntó a la desigualdad, el abandono estatal y la falta de políticas que impulsen a la pequeña agricultura y a las economías locales.
Uno de los momentos más tensos de su participación fue su cuestionamiento al Congreso y a la representación política actual, planteando una fuerte crítica al clima de polarización y a la crisis de legitimidad que, según su postura, atraviesa el sistema democrático peruano.
Sánchez también reivindicó a los sectores sociales históricamente marginados, resaltando la fuerza política de los pueblos andinos, campesinos y trabajadores, e hizo un llamado a la unidad de movimientos sociales, sectores progresistas y ciudadanos que buscan cambios estructurales en el país.
La intervención en Huaura también estuvo marcada por el fortalecimiento de respaldos y acercamientos políticos en torno a la figura de Roberto Sánchez, en un escenario donde diversas organizaciones, movimientos sociales y agrupaciones partidarias vienen impulsando espacios de articulación. Entre ellas destacan adhesiones políticas de los Partidos Obras, Ahora Nación y otras fuerzas que buscan construir una alternativa frente a la crisis de representación y al desgaste del escenario político tradicional ante el voto en esta segunda vuelta electoral.
Con un discurso centrado en la unidad popular, la justicia social y la reorganización de sectores progresistas y nacionales, Sánchez convirtió Huaura en una tribuna política para consolidar alianzas, sumar bases territoriales y proyectar una articulación más amplia entre partidos, colectivos y actores sociales con miras a fortalecer una propuesta de cambio en el país.