La neonata que nació con apenas 27 semanas de gestación, única gemela sobreviviente, superó una inusual y mortal complicación quirúrgica gracias a la rápida intervención de un equipo multidisciplinario del INSN.
En una verdadera proeza de la medicina peruana, un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña salvó la vida de Diana Paola, una bebé prematura nacida con apenas 27 semanas de gestación, 13 centímetros de tamaño y un kilogramo de peso, a quien a través de una cirugía de alta complejidad logró extraer con éxito un catéter que se había incrustado en la vena de la pequeña, marcando un hito en la cirugía neonatal del país.
La neonata, cuya hermana gemela lamentablemente falleció a los dos días de nacida, llegó en estado crítico al INSN referida desde un hospital del norte chico de Lima tras sufrir una complicación extremadamente inusual: un catéter umbilical, indispensable para su supervivencia inicial, se rompió por accidente cuando intentaron retirarlo y se quedó alojado en su sistema venoso, extendiéndose desde el abdomen hacia el tórax por lo que cada minuto que dicho objeto permanecía en el pequeño cuerpecito de la bebé aumentaba el riesgo de sufrir una trombosis mortal, precisó el médico cirujano pediatra José Luis Tapia Yanapa, quien lideró esta proeza médica.
El INSN Breña, el corazón de la medicina pediátrica del país, asumió el reto. En una carrera contrarreloj, un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos pediátricos, cardiovasculares, anestesiólogos y neonatólogos lograron la hazaña médica.
Los cirujanos operaron con altísima precisión y la delicadeza que exige un cuerpo de un kilo, y tras varias horas de la intervención quirúrgica el catéter fue extraído con éxito. Hoy, gracias a esta proeza médica, Diana Paola respira aliviada, devolviéndole el alma al cuerpo a la madre y brindándole una segunda oportunidad de vida a la única hija sobreviviente.
«Es un caso poco frecuente. La bebé pesaba apenas un kilo, media 13 centímetros y el catéter ocupaba casi el 80 % del diámetro del vaso sanguíneo. El desafío era enorme y no podíamos tomar una decisión apresurada», explicó el Dr. José Luis Tapia Yanapa.
Durante la cirugía, el equipo multidisciplinario realizó una pequeña incisión a nivel umbilical para localizar la vena por donde había ingresado el catéter. La búsqueda resultó compleja debido a que, por el paso de los días, el vaso sanguíneo comenzaba a cerrarse naturalmente. “Tras una delicada disección logramos retirar completamente el catéter y reconstruir la zona intervenida sin presentar complicaciones”, señaló.
ENTRE EL DUELO Y LA ESPERANZA
Mientras el equipo médico se preparaba para la intervención, Adriana, madre de la neonata, vivía la espera más larga de su vida. Semanas antes había sentido cómo sus dos hijas se movían dentro de su vientre. Una de ellas murió a los dos días de nacida y no pudo despedirla en su funeral y ahora solo podía aferrarse a la fe para no perder también a la segunda.
Luego de permanecer algunos días con ventilación mecánica como parte de su recuperación, Diana Paola evolucionó favorablemente. Actualmente se encuentra ganando peso bajo el cuidado del equipo de la Unidad de Cuidados Intermedios Neonatales para poder salir de alta en pocos días y llenar de alegría a su familia que la espera con ansia.
Actualmente se encuentra ganando peso para poder salir de alta en pocos días y llenar de alegría a su familia que la espera con ansia
Después de varios días, Adriana, de nacionalidad venezolana, recién pudo tener a su niña en sus brazos con el método mamá canguro. “Ha sido muy lindo tener a mi bebé piel a piel, esperé este momento con ansías. Tuve en mis brazos a Diana Paola y en el corazón a mi Diana Monserrat (gemela fallecida). Estoy muy agradecida con los especialistas del INSN por todo lo que han hecho por mi hija”, manifestó.
Diana Paola representa mucho más que un caso médico exitoso. Es el símbolo de una batalla ganada gracias al amor inquebrantable de una madre y al trabajo de un equipo altamente especializado del INSN Breña, donde las historias más complejas encuentran una nueva oportunidad para seguir escribiéndose.