• Hace seis años recibió un nuevo corazón en el Incor y hoy, tras embarazo de alta complejidad, trajo al mundo al pequeño Samuel en el Hospital Almenara. Equipo multidisciplinario logró que medicación inmunosupresora no afectara al bebé, quien nació sano y con más de 3 kilos.
En lo que constituye un hito para la medicina peruana y una conmovedora historia de supervivencia, el Seguro Social de Salud (EsSalud) logró con éxito el primer nacimiento en el país de un bebé cuya madre es una paciente trasplantada de corazón. Esta proeza médica, que une la alta especialización del Incor y el Hospital Almenara, simboliza el triunfo de la vida sobre la adversidad.
La protagonista de este «milagro» es Emely Mendoza Pacheco (35), quien en enero de 2020 salvó su vida gracias a un trasplante de corazón en el Instituto Nacional Cardiovascular (Incor), tras padecer una miocardiopatía hipertrófica terminal. Seis años después de aquel procedimiento que le dio una segunda oportunidad, Emely desafió las estadísticas —solo el 20% de pacientes trasplantadas a nivel mundial están en edad fértil— para cumplir su sueño de ser madre.
Vigilancia extrema y éxito quirúrgico
Debido a su condición, el embarazo fue considerado de altísimo riesgo. El reto principal para el equipo multidisciplinario del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen fue equilibrar la medicación inmunosupresora que Emely debe tomar de por vida para evitar el rechazo de su corazón, asegurando que estos fármacos no dañaran el desarrollo del feto.
Tras tres semanas de hospitalización bajo vigilancia estricta de cardiólogos, ginecólogos, hematólogos y anestesiólogos, se procedió a una cesárea programada a las 37 semanas. El resultado fue el nacimiento de Samuel, un bebé robusto y saludable de 3 kilos y 30 gramos.
«Es el primer caso en el Perú en que una paciente con trasplante cardiaco logra traer al mundo una nueva vida. Extremamos cuidados para evitar infecciones y el rechazo del órgano, logrando que el bebé nazca en excelentes condiciones, sin necesidad de oxígeno ni cuidados especiales», explicó el Dr. Gerardo Caballero Vera, especialista del Departamento de Gineco-Obstetricia del Almenara.
Un mensaje de vida y donación
Al borde de las lágrimas y con Samuel en brazos, Emely calificó el hecho como una hazaña divina y médica. «Mi hijo es la prueba de que las segundas oportunidades existen. Gracias al ángel que fue mi donante hoy puedo empezar esta etapa. La donación permite que una parte de tu ser querido siga viviendo en otro», expresó emocionada antes de ser dada de alta entre aplausos del personal asistencial.
Con este logro, EsSalud se posiciona a la vanguardia de la medicina reproductiva en pacientes con trasplantes de alta complejidad, reafirmando su compromiso con la vida y la importancia de la donación de órganos como el acto de solidaridad más grande entre los seres humanos.