- En el marco del Día del Niño, los pacientes hospitalizados recordaron la importancia de la familia, la salud y el retorno al hogar, y recibieron un show de la Policía Nacional
“Mi deseo es curarme para regresar a mi casa y ver a mis hermanos y a mi abuelito Severo, que lo extraño mucho”, contó con inocencia Gael, de solo 6 años. A pocos metros, María, de 7 años, compartía una ilusión similar: “Mi deseo más grande es volver a ver a mi perrito Chiquito”. Estos son los deseos de dos pacientes hospitalizados del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña en el Día del Niño que junto a otros menores disfrutaron un alegre y colorido show infantil a cargo de personal de la División de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito (DIVPIAT) de la Policía Nacional del Perú.
Un deseo que podría parecer sencillo adquiere otro significado cuando se trata de la petición de un niño en proceso de recuperación. Para muchos de los pequeños pacientes que llegan al emblemático centro pediátrico de referencia nacional, volver a casa, jugar con sus hermanos o simplemente recuperar la posibilidad de correr y sonreír se convierte en la gran meta de una larga batalla por su salud.
En este Día del Niño, estas conmovedoras historias fueron el corazón de una jornada especial que llevó música, juegos y sonrisas de los diferentes servicios del INSN.
La celebración contó con un show infantil a cargo de policías femeninas de la DIVPIAT gracias a la coordinación con representantes de la Corte Superior de Justicia de Lima. Los pacientes hospitalizados y de consultorios externos jugaron, cantaron, bailaron y rieron olvidando por algunos minutos las dolencias por sus problemas de salud. Con estas acciones, el Instituto Nacional de Salud del Niño reafirma su compromiso de brindar no solo una atención médica especializada de alta complejidad, sino también un acompañamiento humanizado que fortalezca el ánimo y la esperanza de cada uno de sus pequeños pacientes
El Director General del INSN, Dr. Benjamín Pimentel Román, señaló que celebrar el Día del Niño dentro del instituto significa recordar el propósito que guía el trabajo de toda la comunidad hospitalaria. “Celebrar el Día del Niño aquí tiene un significado muy especial. Muchos de nuestros pacientes están lejos de sus hogares y atraviesan momentos difíciles, pero queremos que sepan que no están solos. Cada médico, enfermera, técnico y trabajador que los acompaña también forma parte de esta gran familia que busca devolverles salud, esperanza y la posibilidad de volver a casa”, señaló.
Y es que cada día, consultorios, salas de hospitalización, emergencias y quirófanos reciben historias provenientes de distintos puntos del país. En sus 96 años de historia, el INSN ha sido escenario de intervenciones quirúrgicas que no solo han buscado salvar vidas, sino también devolver a los niños la posibilidad de crecer, jugar y desarrollarse junto a sus familias.
Las historias que alberga el INSN representan mucho más que una cirugía compleja o un procedimiento médico: representan la posibilidad de que un niño vuelva a su colegio, a su familia, a sus juegos y a sus sueños.
Porque curar también significa acompañar, escuchar, jugar y encontrar motivos para sonreír. Y este Día del Niño, entre aplausos y risas, los pequeños pacientes recordaron que detrás de cada bata blanca hay alguien que espera verlos regresar a casa. Porque cuando un niño vuelve a jugar, también empieza a recuperar una parte de su infancia.