Investigan a trabajadores de la Municipalidad de Barranco por presunta apropiación ilícita de inmuebles

El vertiginoso ascenso económico de Kevin Tataje y Maryorie Monroy, una joven pareja que buscaba escapar de la precariedad, ha dado un giro inesperado tras encender las alarmas de las autoridades. Lo que parecía ser el fruto de años de esfuerzo se materializó de forma casi instantánea: a solo meses de convivir, adquirieron al contado una camioneta del año 2027 valorizada en 23.500 dólares. Este vehículo, lejos de ser solo un símbolo de prosperidad, se ha transformado hoy en el hilo conductor de una investigación policial que busca esclarecer el verdadero origen de su sorpresiva fortuna.

Según una investigación del portal LA ULTIMA, da cuenta que Kevin Tataje, vecino de Barranco, dio sus primeros pasos en el mercado laboral en 2019 en las tiendas Tambo. Al año siguiente, ingresó a laborar junto a su hermana, la actual teniente alcaldesa de Barranco, Katia Tataje, un vínculo que mantuvo hasta diciembre de 2022. En ambas etapas, los registros salariales indican percepciones equivalentes al sueldo mínimo. No fue sino hasta 2023 cuando su horizonte económico despegó al percibir S/ 2.050 mensuales en el Instituto Peruano Chino Tao Te Chia.
Por su parte, Maryorie Monroy también laboró en tiendas Tambo durante 2022 y 2023 con ingresos inferiores al mínimo legal. No obstante, sin experiencia previa en tareas administrativas, fue convocada por la gestión de la alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, para desempeñarse como asistente administrativa entre 2023 y 2025. Según el portal del Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas Eficientes (OECE), la Municipalidad Distrital de Barranco le emitió 17 órdenes de servicio que totalizaron S/ 53.600, con montos mensuales que oscilaron entre los S/ 1.500 y los S/ 6.000.


El escrutinio sobre el patrimonio de la pareja no surge de una iniciativa aislada de la prensa, sino de una línea de investigación policial que sigue los pasos de una presunta organización dedicada a la apropiación de viviendas antiguas o desocupadas en el distrito de Barranco que ha motivado a las autoridades poner los reflectores a varias personas y empleados de la actual gestión edil y, en ese contexto apareció la operación financiera de la pareja Tataje-Monroy.
Los desembolsos bajo la lupa
La progresión patrimonial de la pareja dibuja un mapa financiero inusual. En 2023, Kevin Tataje adquirió al contado un automóvil Chery de 2016 por S/ 11.500, unidad a la que posteriormente realizó modificaciones registradas en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP).
El punto de inflexión ocurrió la tarde del sábado 18 de abril. Acompañado por Maryorie Monroy, Tataje se dirigió a una tienda automotriz ubicada en las inmediaciones del Jockey Club. Desde su aplicación móvil bancaria, realizó dos transferencias sucesivas de S/ 30.000 cada una. Al día siguiente, completó la operación con un tercer envío de S/ 22.092. En total, desembolsó S/ 82.092 —equivalentes a 23.850 dólares— para cancelar al contado la camioneta Geely modelo 2027.
Al revisar el historial financiero de ambos en la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), los agentes policiales hallaron discrepancias notables. Tataje arrastra deudas con cuatro entidades financieras que suman S/ 116.092. Destaca especialmente un reporte del BCP sobre una compra de deuda por S/ 86.706, un pasivo que saltó abruptamente en marzo último de S/ 25.289 a S/ 103.341, con una tendencia ascendente en los meses siguientes.
El legajo de Maryorie Monroy presenta un panorama aún más complejo. La SBS reporta deudas impagas por S/ 1.383 consideradas como pérdida financiera, además de un castigo bancario por S/ 3.951 que acumula un año de retraso. Debido a esta situación, la central de riesgos emitió una alerta vinculando a 13 personas como su red de avales, entre las que figuran integrantes de las familias Wong, Begazo, Nakano, Portocarrero y Fonseca, quienes ahora también forman parte del radar de las pesquisas.
Sombras sobre la gestión municipal
Esta información financiera es contrastada minuciosamente por los investigadores que siguen el rastro de la apropiación de inmuebles en Barranco. A estas diligencias se suma un nuevo elemento político revelado recientemente por El Comercio, tras la difusión de un audio atribuido al gerente de Turismo, Cultura y Desarrollo Económico del municipio, Martín Celis.
En la grabación, enviada a través de un colaborador al empresario Mauricio Diez Canseco —dueño de la cadena Rústica—, se le solicita un aporte económico para la campaña electoral del exgerente municipal y candidato de Renovación Popular, Manuel Espinoza. En la transcripción, Celis señala de manera directa: “Estoy apoyando a Manuel en la campaña. Te pido un apoyo […] estamos acá para servirte”. 
La respuesta del empresario no se hizo esperar: desestimó el pedido al alegar que ya venía entregando montos considerables para financiar la campaña encubierta de la actual alcaldesa, Jessica Vargas, encuentros que —según afirmó— se habrían realizado en el domicilio de la autoridad edil con la presencia de su esposo, Jorge Mayuri Jiménez, exoficial de la policía y actual relacionista público dedicado a mitigar y controlar los actos de fiscalización realizados por los medios de comunicación.

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