- Mientras el país avanza en el uso de herramientas digitales para la atención médica, especialistas de la UCSP advierten que el siguiente paso será integrar plataformas y garantizar que la información clínica pueda intercambiarse de manera segura.
La interoperabilidad de las historias clínicas electrónicas ha ganado relevancia en la transformación digital de la salud. En julio, el Ministerio de Salud (Minsa) realizó pruebas para intercambiar información entre distintos sistemas y dispuso la implementación de su sistema de historias clínicas electrónicas en establecimientos del primer nivel de atención. El reto ahora es lograr que estas soluciones puedan conectarse de forma segura, subrayó la Universidad Católica San Pablo (UCSP).
De acuerdo con la casa de estudios, este escenario marca un cambio importante: el desafío ya no pasa únicamente por incorporar más tecnología, sino por conseguir que las herramientas utilizadas en distintos establecimientos puedan intercambiar información y contribuir a una atención más rápida y eficiente.
Dennis Barrios, investigador y docente del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica de la UCSP, explicó que herramientas como la telemedicina, el diagnóstico remoto o la inteligencia artificial requieren conectividad estable y sistemas capaces de intercambiar información. “Si cada establecimiento o plataforma avanza por separado, se corre el riesgo de crear soluciones digitales que no conversen entre sí”, señaló.
El siguiente paso: integrar la tecnología alrededor del paciente
De acuerdo con la UCSP, el sistema público ya muestra aplicaciones concretas de esta transformación. Según información oficial, en el 2026, más de 84 mil personas fueron tamizadas con apoyo de inteligencia artificial para detectar tuberculosis, más de 7,600 mujeres accedieron a diagnósticos mediante telemamografía y el Hospital Digital del Minsa superó las 13,800 atenciones especializadas.
Ernesto Cuadros, docente del Departamento de Ciencia de la Computación de la UCSP, agregó que el crecimiento de estas herramientas también obligará a fortalecer la capacidad para almacenar, procesar y proteger grandes volúmenes de información. “No basta con incorporar tecnología. Se necesita una arquitectura preparada para integrar nuevas soluciones, crecer sin saturarse y responder ante fallas o emergencias”, sostuvo.
Para los especialistas, estos avances muestran el potencial de la digitalización, pero también la necesidad de que las diferentes herramientas funcionen de manera articulada. En ese escenario, las regiones con capacidades técnicas podrían servir como espacios para probar modelos integrados antes de extenderlos a mayor escala. “Arequipa podría ser una de ellas. La UCSP ya ha desarrollado soluciones para digitalizar procesos médicos, visualizar tomografías y ecografías en tres dimensiones y agilizar el triaje mediante inteligencia artificial”, anotaron.
“El reto es conseguir que la tecnología no se quede en herramientas independientes, sino que contribuya a reducir tiempos, ampliar diagnósticos y mejorar la capacidad de respuesta del sistema”, concluyó Barrios.