Explosivo a la medida: ¿Volvieron lo psicosociales?

Aparece frente a Ancón II una caja con un “explosivo” y una carta que le pide a Keiko “ponerse los pantalones” y mandar presos a la Base Naval, justo lo que pide el Gobierno. Mientras la presidenta hablaba de faldas y peinados en un colegio, las balas alcanzaban a un bebé en una combi.

Este lunes, a las 6 de la mañana, un conductor encontró una caja de zapatos en los exteriores del penal Ancón II. Adentro había un presunto artefacto explosivo y, al lado, una carta manuscrita dirigida a la presidenta Keiko Fujimori. La UDEX retiró el paquete y la Policía busca a quien lo dejó. La carta no parece la de un sicario. Parece la de un asesor de imagen. Le reclama a la presidenta “basta ya de muertes en el cono norte”, acusa a un interno de seguir ordenando asesinatos desde la cárcel y termina con una exigencia que podría haber salido de cualquier conferencia de prensa del oficialismo: que se “ponga los pantalones” y traslade a los presos a la Base Naval.

¿Quién arriesga un explosivo para pedirle al Gobierno que haga lo que el Gobierno ya quiere hacer? ¿Desde cuándo el crimen organizado deja cartas que le dan la razón al poder? Los peruanos tenemos memoria. En los años noventa, el SIN de Vladimiro Montesinos convirtió el psicosocial en política de Estado: titulares fabricados, amenazas oportunas y escándalos inventados para tapar lo que el régimen no quería que se discutiera. Solo falta que ahora aparezca una virgen que llora. ¿Qué se quiere tapar? El Gobierno lleva semanas culpando al Congreso por no darle facultades para combatir la delincuencia.

Diputados ya aprobó una versión recortada, solo para seguridad y El Niño, por 90 días, y el asunto está en el Senado. Pero la narrativa del Ejecutivo sigue siendo la misma: si no se hace nada contra el crimen, es culpa de la oposición. Y aunque el premier Galarreta lo niega, en los pasillos se habla de la tentación de cerrar la Cámara de Diputados. Una “amenaza” contra la presidenta le viene como anillo al dedo a ese libreto.

ORDEN EN EL AULA, BALAS EN LA CALLE

El mismo día, la presidenta fue a un colegio de Chaclacayo a anunciar el regreso de las expulsiones y nuevas reglas de presentación personal para los escolares. “Los malcriados no van a estar en las aulas”, dijo. Mientras tanto, en Lima, los sicarios atacaron tres unidades de transporte en menos de 24 horas. En el Cercado, un chofer de combi y su bebé terminaron heridos de bala. En La Victoria y Lurín también hubo balaceras contra buses. El peligro para los peruanos no está en el largo de una falda ni en un corte de pelo. Está en la calle, donde los extorsionadores siguen cobrando cupos a balazos. Ahí el Gobierno no muestra resultados. Lo que muestra son cartas misteriosas y uniformes impecables.

Oficialismo y sus aliados buscan meter facultades de contrabando

PESE A QUE DIPUTADOS RECHAZÓ AMPLIAR LOS PODERES DEL EJECUTIVO, EL FUJIMORISMO PRETENDE INCORPORAR EN EL SENADO MATERIAS QUE QUEDARON FUERA DEL TEXTO APROBADO. CARLOS MESÍA ADMITE QUE PODRÍAN AGREGARSE NUEVAS FACULTADES, MIENTRAS CRECE LA CONTROVERSIA POR UN POSIBLE EXCESO EN LAS ATRIBUCIONES DE LA CÁMARA ALTA

La Comisión de Constitución del Senado, presidida por el fujimorista Carlos Mesía, tiene previsto iniciar hoy martes 13 de octubre el debate del pedido de facultades legislativas del Ejecutivo, con la intención de votar el dictamen este jueves 15 y llevarlo al Pleno el próximo lunes 19. Sin embargo, las declaraciones de representantes de Fuerza Popular sobre la posibilidad de incorporar nuevas materias han abierto una controversia respecto al respeto de las decisiones adoptadas por la Cámara de Diputados. Mesía reconoció que el Senado podría introducir asuntos que no fueron aprobados por la Cámara Baja. “Hay que incorporar cosas y perfeccionar otras”, declaró, y respondió afirmativamente cuando se le preguntó si ello incluía materias adicionales. Su posición contrasta con sus declaraciones iniciales, en las que aseguró que las modificaciones se limitarían a seguridad ciudadana y atención del fenómeno El Niño, los dos grandes ámbitos autorizados por Diputados. La senadora fujimorista Patricia Juárez también defendió la posibilidad de ampliar el contenido del proyecto. Entre sus propuestas mencionó una mayor participación de las Fuerzas Armadas en los establecimientos penitenciarios, medidas para las micro y pequeñas empresas y la flexibilización de requisitos de formalización. Estas iniciativas reabren el debate sobre si el Senado puede recuperar asuntos que no obtuvieron respaldo en la Cámara de Diputados. El presidente de Diputados, Óscar Reto, advirtió que el Senado puede aprobar, rechazar o modificar el texto recibido, pero no incorporar materias ajenas a las aprobadas. La controversia cobra especial importancia porque el Ejecutivo ya obtuvo una autorización legislativa de 90 días, limitada a seguridad ciudadana y atención del fenómeno El Niño. Ahora corresponde determinar si la mayoría del Senado respetará esos límites o intentará ampliar las facultades del Gobierno mediante una interpretación de sus atribuciones parlamentarias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *