En pleno mes morado, el talento científico peruano vuelve a ser noticia mundial. Tras la reciente y brillante actuación de la delegación nacional en la Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas (Buenos Aires, Argentina) —donde Kevin Pomasoncco (Oro), Samir Ochoa (Plata) y Angel Cuya (Bronce) lograron una hazaña sin precedentes superando a potencias como Brasil, Paraguay y España—, un nuevo grupo de estudiantes del círculo de estudios olímpico del colegio Prolog vuelve a sorprender al país al conquistar medallas internacionales en Física y Astronomía.
Con historias marcadas por la perseverancia y el sacrificio familiar y una rigurosa preparación, estos jóvenes consolidan una racha de triunfos que demuestra que la disciplina y la pasión no tienen límites.
- Olimpiada Internacional de Astronomía y Astrofísica (IOAA – Vietnam): Alexander Valencia y Rafael Zapata conquistaron sendas medallas de bronce en el certamen escolar más prestigioso del mundo en su categoría. Tras rendir cinco exigentes exámenes que incluyeron problemas de nivel universitario, los peruanos destacaron entre más de 320 competidores de 64 países.
- Olimpiada Iberoamericana de Física (Brasil) y Astronomía: Sergio Aponte obtuvo una destacada medalla de plata en física y logró la clasificación, junto a Alexander Valencia, a la Olimpiada Mundial de Astronomía (OWAO).
Un esfuerzo de equipo y apoyo académico
El éxito de estos escolares no es casualidad. Todos ellos se encuentran becados gracias a sus méritos académicos y le dedican más de 45 horas a la semana a resolver problemas complejos, dejando de lado los momentos de ocio. Detrás de cada medalla está también el esfuerzo silencioso de sus padres, trabajadores que superan a diario las dificultades económicas y la inseguridad del país para acompañar a sus hijos en cada clasificatorio y despedida en el aeropuerto.
Así mismo, la destacada representación en la competencia de astronomía contó con el respaldo y asesoramiento del Seminario de Astronomía y Ciencias Espaciales (SACE) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, institución clave para potenciar las habilidades de las jóvenes delegaciones peruanas.
«No buscamos ser un ejemplo, sino una motivación para tantos jóvenes que se sienten desalentados. En nuestro país aún falta apoyo a la educación científica, pero si todos sumamos esfuerzos, el Perú tiene un futuro brillante en las ciencias», coinciden los galardonados.
«Estos jóvenes y sus familias representan historias vivas de superación, disciplina y patriotismo que inspiran al país. Deseamos visibilizar sus historias de vida y dar voz a esta nueva generación de talentos que está transformando el futuro del Perú», manifiesta un padre de familia.