En empresas y municipalidades, el freno para la IA no es la tecnología: es el miedo
En los últimos años he capacitado en inteligencia artificial a gerentes, funcionarios municipales, jefes de área y docentes. En casi todas las sesiones, la primera pregunta fue la misma: «¿Esto me va a reemplazar?».
Esa pregunta lo explica casi todo. Hoy cualquier empresa o municipalidad del Perú tiene a su alcance herramientas que hace cinco años solo usaban las grandes corporaciones. Aun así, la mayoría no las aprovecha. No es por falta de presupuesto. Es por miedo.
Los tres miedos
A ser reemplazado. La IA no reemplaza a quien la usa; deja atrás a quien se niega a aprender. Un borrador hecho en dos minutos no quita trabajo: devuelve tiempo para analizar, decidir y atender a las personas.
Al costo. No hace falta un gran proyecto de sistemas. Las primeras mejoras se logran con herramientas de uso general y una persona con un objetivo claro.
A equivocarse. Es una preocupación válida, y por eso conviene poner reglas claras en vez de que cada trabajador use la IA por su cuenta.
Las horas que se van en papeles
Quien ha trabajado en una municipalidad lo sabe: buena parte de la jornada se va en informes técnicos, oficios, memorandos, actas y términos de referencia que siguen la misma estructura y, aun así, se escriben desde cero. Con IA, un informe que toma una mañana puede tener un buen borrador en minutos. El servidor revisa, valida y firma; la responsabilidad sigue siendo suya. En una empresa pasa lo mismo con cotizaciones y reportes.
El marco existe: la Ley de Gobierno Digital y la Ley N.º 31814, que promueve el uso de la inteligencia artificial en el país. La pregunta ya no es si se puede, sino cómo hacerlo de forma ordenada y segura.
No es un tema de sistemas
El error más común es dejarle la IA al área de informática, como si fuera instalar un programa. La pregunta clave es de gestión: ¿en qué procesos perdemos horas cada semana? Esa respuesta la tiene el gerente o el alcalde, no el proveedor. Para las autoridades que asumen en enero, los primeros meses son el momento de ordenarlo. Porque una herramienta que nadie usa no es transformación digital: es un gasto.
Cómo empezar en 30 días
- Elige un solo proceso repetitivo: los informes en la municipalidad, las cotizaciones en la empresa.
- Escríbelo paso a paso. Si no está claro para una persona, no lo estará para una máquina.
- Mide. Un responsable prueba la herramienta durante 30 días y registra las horas antes y después.
- Define qué no se comparte. Datos personales de vecinos y clientes, información financiera y expedientes reservados quedan fuera, como manda la Ley de Protección de Datos Personales.
Al final tendrás un dato real de cuánto tiempo se ganó. Con eso, el siguiente paso se decide solo. Si no sabes por dónde empezar, puedes medir en 10 minutos dónde está tu organización con el diagnóstico digital gratuito DMD-360.
La brecha silenciosa
Las organizaciones que ya usan IA no lo anuncian: simplemente responden y tramitan más rápido con el mismo equipo. La distancia con las que esperan crece cada mes. En el Perú todavía estamos a tiempo. La pregunta no es si tu empresa o tu municipalidad usará inteligencia artificial, sino quién será la primera en hacerlo bien.
Kevin Melgarejo Solís es ingeniero de sistemas por la UNI, especialista en transformación digital y gobierno digital, y fundador de KM Digital. Tiene experiencia en gobiernos locales y en proyectos con direcciones regionales de educación. Fue reconocido como Mejor Consultor en Transformación Digital 2023 por Corporate Vision (Reino Unido).