El Perú entre humos y laberintos

En otro lenguaje

Por: Jaime Asián Domínguez

Dejemos a Keiko Fujimori en su laberinto y analicemos otros estadios de la coyuntura nacional que también acarrean preocupación, empezando por la salud del papa León XIV, tras ser operado de cáncer de pulmón.

Ayer vimos al santo padre peruano en el rezo del ángelus y su inquebrantable fe lo muestra recuperado. Dios quiera que la enfermedad haya sido extirpada de raíz con la cirugía y que tengamos a Robert Prevost para muchos años más.

Si es necesario para sanar completamente, que postergue su visita a la tierra de su corazón, porque lo queremos operativo y expedito para llevar su mensaje a costa, sierra y selva y, desde luego, para que deguste su cabrito a la chiclayana y el arroz con pato.

El Fenómeno El Niño parece no haber sido percibido por la población en su verdadera dimensión. Hay amagos de prevención por parte del gobierno, pero la variabilidad climática que experimenta el mundo puede dejar mal parado al Perú si no acentuamos la estrategia y dejamos de gastar energías en peleas por el poder. En guerra avisada…

Estas distracciones, por decir lo menos, no nos permite advertir, por ejemplo, que el país arde en llamas con incendios forestales que se activan diariamente y que ya han dejado varias víctimas. Con o sin calentamiento global, esta es una jarana de todos los años. Sin embargo, la miramos de reojo porque, además, nos gusta el ‘humo’.

Si no, que lo diga el Congreso de la República -ahora bicameral-, que cada quinquenio nos recuerda que la política peruana va de mal en peor.  Esos 2,65 millones de soles gastados en la remodelación de sus comedores, en tiempos de hambre y anemia, en cualquier parte del planeta ameritarían cárcel; pero aquí Fernando Rospigliosi sonríe a pura muela.

No puede ser posible, de otro lado, que el nefasto Jurado Nacional de Elecciones, de la mano con la catastrófica Oficina Nacional de Procesos Electorales, siga sin resolver los resultados de los comicios en Lima Metropolitana realizados el 4 de octubre. Parece que están esperando que Papa Noel traiga al ganador, con el antecedente de que Rafael López Aliaga endilgó una postulación encubierta que otros candidatos imitaron en distintas jurisdicciones.

Y mientras tanto, los problemas se acumulan, las urgencias esperan y quienes deberían dar respuestas parecen demasiado ocupados en sus propias disputas o incapacidad.

Este es nuestro país, ¿qué les parece?

“Si no, que lo diga el Congreso de la República -ahora bicameral-, que cada quinquenio nos recuerda que la política peruana va de mal en peor”.

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