Especialista advierte sobre el crecimiento de los ciberdelitos y enseña cómo identificar estafas, fraudes y ataques informáticos
Los delincuentes ya no necesitan armas ni presencia física para cometer sus fechorías. Hoy basta una computadora, un teléfono móvil y una conexión a internet para robar dinero, secuestrar información o suplantar identidades. Esta nueva modalidad criminal, conocida como cibercrimen, afecta cada vez más a ciudadanos, empresas e instituciones públicas en todo el mundo.
El abogado Daivi Farfán, representante de la Universidad de Salamanca para Latinoamérica, advirtió que el crecimiento de los delitos informáticos ha convertido a internet en uno de los principales escenarios de la delincuencia moderna. Según explicó, muchos de estos ataques son ejecutados desde el extranjero, lo que dificulta la identificación y captura de los responsables.
“El cibercrimen comprende cualquier delito que se comete utilizando computadoras, internet, teléfonos celulares o redes digitales. En términos simples, si el delito no existiría sin la tecnología, estamos frente a un ciberdelito”, señaló.
Las modalidades más frecuentes
Entre las modalidades más frecuentes se encuentra:
El phishing. Una técnica mediante la cual los delincuentes envían correos electrónicos o mensajes falsos para obtener contraseñas, datos bancarios o información personal. Un ejemplo común es el envío de supuestas alertas de entidades financieras solicitando actualizar datos mediante enlaces fraudulentos.
El ransomware. Un tipo de ataque que bloquea el acceso a computadoras o teléfonos y exige el pago de un rescate, generalmente en criptomonedas. Uno de los casos más conocidos fue el virus WannaCry, que en 2017 paralizó hospitales, empresas y organismos públicos en varios países.
Estafas en línea. Incluye falsas ofertas de productos, préstamos inexistentes, sorteos fraudulentos y mensajes que prometen premios imposibles continúan atrapando a miles de usuarios cada año.
Robo de identidad, Delito que consiste en utilizar fotografías, documentos y datos personales filtrados para solicitar créditos o realizar operaciones financieras en nombre de terceros.
Los menores en riesgo
Los menores tampoco están exentos de riesgo con las siguientes modalidades:
El grooming y la sextorsión. Involucran el engaño, manipulación o chantaje mediante contenido íntimo, generalmente a través de redes sociales.
El hacking ilegal. Permite a los delincuentes tomar control de cuentas personales o corporativas para robar información o solicitar dinero a contactos de la víctima.
Varios factores
Para Farfán, el auge de estos delitos responde a varios factores:
1 El anonimato que ofrece internet, ya que el atacante puede operar desde cualquier país.
2 Delito masivo. Puede llegar simultáneamente a miles o millones de personas con un solo mensaje.
3 Uso de criptomonedas . Al utilizarse como medio de pago, dificulta el ras
4 Digitalización de servicios financieros, educativos y laborales ha ampliado la superficie de ataque para los criminales.
Tres medidas básicas
Frente a esta realidad, el especialista recomienda tres medidas básicas de protección. La primera es desconfiar de mensajes que generen urgencia o presión, como aquellos que advierten sobre el supuesto bloqueo inmediato de cuentas bancarias. La segunda es verificar cuidadosamente los enlaces antes de ingresar datos personales, comprobando que correspondan a sitios oficiales. La tercera es activar la autenticación de doble factor, mecanismo que añade una capa adicional de seguridad mediante códigos enviados al teléfono móvil.
“La codicia y el crimen que antes se veían en las calles ahora se trasladan al mundo digital. Antes asaltaban bancos; hoy intentan hackearlos”, afirmó.
Curso especializado
Con el objetivo de fortalecer la cultura de ciberseguridad en la región, la Universidad de Salamanca para Latinoamérica dará un curso especializado que comenzará el próximo 3 de julio. La capacitación abordará aspectos prácticos como la identificación de correos de phishing, la prevención de fraudes digitales y las acciones que deben tomarse cuando una persona ha sido víctima de estafas mediante plataformas de pago como Yape o Plin.
La iniciativa busca brindar herramientas para que ciudadanos y organizaciones puedan enfrentar una amenaza que crece al mismo ritmo que la transformación digital. Mayor información para cupos del curso al correo: informes@vialeyperu.com o a través del Whatssap 998983779