Parlamentarios de diversas bancadas esperan que mandatario no apueste por gente cercana a Vladimir Cerrón en el Ministerio de Salud
La sombra de Perú Libre sobre el Ministerio de Salud ha provocado una reacción inmediata en el Palacio Legislativo. Tras conocerse que la conformación del nuevo Gabinete Ministerial de José María Balcázar incluiría una cuota para el partido del lápiz, diversos congresistas han salido al frente para exigir que la salud pública no sea utilizada como moneda de cambio.
La legisladora Marleny Portero (Acción Popular) dijo que la realidad es que un nuevo ministro tarda entre 3 y 6 meses en entender los procesos internos de un sector tan importante como el Minsa. “Sería un retroceso, porque se tiene que armar nuevos cuadros técnicos. Creo que la permanencia del ministro Luis Quiroz evitará la parálisis administrativa y asegurará que los servicios al ciudadano no se detengan”, dijo.
La colega Ana Zegarra (Somos Perú) explicó que la salida de un ministro implica que se retiren a los viceministros, a los directores generales y todo el personal técnico que tiene en estos momentos en sus manos expedientes de proyectos en cursos, entre otras acciones de gestión pública que no puede parar.
Para el parlamentario José Arriola Tueros (Podemos Perú), la continuidad de Quiroz permitiría dar seguimiento a proyectos claves en diversas regiones. “El sector salud no puede detenerse ante los cambios políticos, ya que la experiencia del actual ministro es fundamental para enfrentar los desafíos en infraestructura hospitalaria y el abastecimiento de medicamentos a nivel nacional”, declaró.
El congresista Roberto Kamiche (APP) dijo que una gestión nueva implica que haya negociaciones constantes con sindicatos médicos, enfermeras y trabajadores administrativos. “Si el ministro ya tiene canales de comunicación abiertos y confianza ganada con el Congreso, el nuevo presidente se va a evitar posibles protestas”, destacó.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Salud y Población, Magaly Ruiz, dijo que los organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud, prefieren interlocutores estables. “La continuidad de un ministro y sin vínculo político proyecta una imagen de país serio y predecible, lo cual es vital para mantener convenios de cooperación y donaciones”, manifestó.