Pablo Guede prefirió continuar en Matute y desechar la propuesta de Sa Lorenzo
- Alianza tampoco desea soltar al DT a pesar de que bajo su mando fue eliminado de la Copa Libertadores.
El fútbol tiene sus bemoles: un día eres héroe y, al voltear la página, te conviertes en villano. Acaba de pasar con Pablo Guede, técnico de Alianza Lima. Llegó a Matute rodeado de expectativa, pero el golpe fue inmediato y duro: la eliminación en la primera fase de la Copa Libertadores a manos de 2 de Mayo de Paraguay dejó al descubierto un equipo sin identidad.
Las tribunas no tardaron en reaccionar. El hincha blanquiazul, exigente por historia, reclamó lo evidente: nunca se vio fútbol, ni funcionamiento, ni una idea clara de juego. Y eso, con un plantel costoso y refuerzos que llegaron con cartel. Como si fuera poco, el equipo perdió a piezas clave como Carlos Zambrano, Sergio Peña y Miguel Trauco, envueltos en una denuncia por violación presentada por una ciudadana argentina durante la pretemporada en Uruguay. El contexto se volvió tóxico.
La presión se instaló con fuerza. La cabeza de Guede fue pedido recurrente, primero por la eliminación internacional y luego por un arranque local deslucido: victorias ajustadas, un equipo sin chispa y la sensación de que la ilusión copera -la que dejó el ‘Pipo’ Gorosito el año pasado- se desvanecía demasiado pronto. En paralelo, Universitario consolidaba su dominio, alimentando la urgencia íntima de Alianza por recuperar protagonismo.
SUPERVIVENCIA. Sin embargo, el fútbol -caprichoso como siempre- también ofrece segundas lecturas. Alianza no deslumbra, pero suma. No enamora, pero compite. Y en la tabla, ese detalle no es menor: hoy se mantiene en los primeros lugares. Es, de momento, el principal argumento de supervivencia de Guede.
En medio de ese escenario contradictorio, apareció un elemento inesperado: el interés de San Lorenzo por llevarse al técnico argentino. La posibilidad, que finalmente no se concretó, revela algo que en el ruido local suele perderse: Guede no es un improvisado. Tiene recorrido, método y crédito en su país. Por eso Alianza no quiso soltarlo, incluso cuando el clima interno parecía insostenible.
Queda por ver si el equipo logra reconciliar resultados con rendimiento, si puede dejar atrás sus propios fantasmas y si Guede consigue sostener, en la cancha, las razones que justificaron su llegada. Porque en el fútbol -y Matute lo sabe mejor que nadie- no basta con sobrevivir: hay que convencer.
Y en esa línea fina, donde conviven la paciencia y la desconfianza, se define todo. El hincha puede tolerar un mal momento, pero no la ausencia de rumbo. Guede, hoy, sigue en pie no por lo que su equipo muestra, sino por lo que todavía promete. Y en el fútbol, vivir de promesas es siempre el terreno más inestable de todos.
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En medio de ese escenario contradictorio, apareció un elemento inesperado: el interés de San Lorenzo por llevarse al técnico argentino.
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51
años tiene el Dt de nacionalidad argentina.
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Guede le comunicó a la directiva aliancista su intención de continuar con el proyecto deportivo. Tras quedar fuera de la Copa Libertadores en la primera fase, el plantel y comando técnico tienen la clara meta de ser los campeones de la Liga1 Te Apuesto a fin de año.